MIS VECINOS

En el edificio en el que yo vivo, somos 30 vecinos. El del primero solo hace lo que haga el del tercero, y el del tercero siempre lleva la contraria al del segundo, no se pueden ni ver, y la verdad, es que nadie sabe por que. Ya cuando vivía el anterior propietario se llevaban mal. Es como si el tercero y el segundo estuviesen condenados a no entenderse, sea quien sea el inquilio (que absurdo).

El del cuarto, se dedica a expiar al resto, está siempre al acecho de cualquier novedad, como si de ello dependiese su subsistencia, y eso que tiene 89 años, y nadie se mete con el, la verdad es que todos le ignoran.

Mi vecino de escalera, “pasa de todo”, hace lo que quiere, respetando a todos, pero sin tener en cuenta a nadie, lo que no gusta al resto. Pero eso si, cuando da una fiesta, todos se apuntan.

¿Y yo quien soy?

La escalera que todos pisan, sin tener en cuenta que sin mi no son nadie, no podrían salir a la calle y morirían de inanición, o de soledad, pero soledad de verdad, no de la otra, en la que no te hablo pero no dejo de escucharte.

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